 Brett Anderson Huye de las etiquetas, pero aunque no quiera reconocerlo es la voz de toda una generación. Al frente del grupo británico Suede, Brett Anderson (Reino Unido, 1967) se alzó en la década de los 90 a lo más alto del pop inglés, perfilándose como el sucesor de David Bowie o Morrissey. Tras la disolución de Suede en 2003 y tras una fugaz experiencia en una nueva formación (The Tears), Anderson se lanza ahora a la aventura de subirse en solitario a los escenarios con un disco que lleva su nombre y en el que, con un ritmo más pausado, sigue fiel a su estilo.
Elegante pero informal (chaqueta y camisa negra, con pantalón vaquero) y con unas grandes gafas de sol que ocultan sus ojos, recibió a la prensa en la terraza del hotel Molina Lario unas horas antes del concierto que ofreció anoche en el Teatro Cervantes, su única actuación este año en España. Siempre ha estado acompañado de un grupo, ¿cómo afronta ahora su carrera en solitario? Es fantástico. Así no tengo que trabajar con guitarristas que huelen mal y bajistas estresados. Hay que probarlo. Yo he estado haciendo música desde 1992 y puede que vuelva a trabajar en el formato de grupo o puede que no. Lo cierto es que si no lo pruebas una vez, no has experimentado todas las facetas de la música. ¿Ha vuelto por los fans o porque sentía la llamada del escenario? Realmente, nunca me he ido. Llevo un año de gira, aunque no haya venido mucho a España. Pero, en cualquier caso, no lo hago por los fans, esto era mi próximo reto, era algo que quería hacer. En su repertorio incluye éxitos de Suede, ¿lo hace por nostalgia o porque el público los pide? Las incluyo porque son buenas canciones y buenos recuerdos. Me gusta cantarlas. Son temas que yo he escrito y estoy orgulloso de ellos, aunque ahora me quiero enfocar en las canciones nuevas. Yo soy yo, con grupo o en solitario, y todas son canciones que he escrito en algún momento de mi carrera. «Espada de doble filo» Ser ex vocalista de un grupo tan relevante como fue Suede, ¿supone una ventaja o una desventaja? Las dos cosas, es una espada de doble filo. La gente ya tiene una idea preconcebida sobre ti, pero por otro lado cuentas ya con un público que te escucha y te conoce. ¿Se siente la voz de una generación? No. Esas son las etiquetas que ponen los periodistas a los cantantes, pero no son cosas que digan los artistas de ellos mismos. Hablan de usted como el defensor del pop británico ('brit pop') de los 90, ¿hoy día tiene que luchar también por su estilo? No creo que el 'brit pop' fuera un movimiento que tuviera que defenderse. Yo no me sentía en competencia con nadie. Además, clasificar mi música como 'brit pop' es un insulto, porque mis canciones van de tristeza, soledad, de pasión, de intensidad, aislamiento... y pintarlas con colores primarios, categorizarlas, ponerlas en una casilla y llamarlas 'brit pop' es muy insultante. No me gusta clasificar ningún tipo de música. Temas más lentos En su carrera en solitario ha optado por temas más personales y pausados, ¿pesan ya los años? Las canciones son más lentas, pero no sé si es por la edad. Quizá siempre he escrito canciones lentas y quizá estoy envejeciendo. Pero es una equivocación asociar canciones lentas con una falta de fuerza, no tienen por qué ser violentas para tener pasión e intensidad. Uno de los temas de su nuevo álbum es 'Love is dead' ('El amor está muerto'), ¿a qué viene ese pesimismo? Todos tenemos pensamientos pesimistas sobre la vida de vez en cuando. No me gusta la música alegre, la encuentro con poca profundidad y sin sentido. ¿Por qué Málaga? Vine porque me lo pidieron. Todo el mundo cree que los músicos se sientan con un mapa y deciden dónde van a tocar, pero no funciona así. Pero está bien disfrutar del sol en enero. Me gusta estar en España. De hecho, mi novia tiene una casa en Ibiza.
1. ufff Escrito por
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, el 31-01-2008 21:26 Que tio mas borde!!! |
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